La UIA ubicó a la yerba mate entre los segmentos alimenticios con resiliencia industrial
La Unión Industrial Argentina (UIA) registró una caída interanual del 1,8% en la actividad manufacturera durante junio. Frente a mayo, el nivel de producción se mantuvo prácticamente sin cambios, con una variación negativa del 0,2%, de acuerdo con el último informe sectorial de la entidad.
En ese escenario, la UIA describió un comportamiento desigual dentro de la industria: algunos rubros mostraron crecimiento, mientras otros continuaron con retrocesos de magnitud. Entre los segmentos que mantuvieron un mejor desempeño, la entidad mencionó a la yerba mate dentro de los alimentos que exhibieron resiliencia.
La referencia incorpora al producto misionero en un grupo de actividades alimenticias que lograron sostenerse en un contexto de menor nivel manufacturero general. El informe citado no detalló cifras específicas de producción, ventas, empleo ni precios para la cadena yerbatera.
Una industria con resultados dispares
La refinación de petróleo fue uno de los principales rubros en expansión, con una suba interanual del 19,4% en junio, impulsada por la actividad vinculada a Vaca Muerta. También crecieron los productos de tabaco, con un avance del 14,6%, según los datos de la UIA.
En cambio, los sectores con mayores caídas fueron textiles, maquinaria y equipo, automotores y autopartes. La UIA vinculó parte de ese desempeño con una menor demanda en el mercado interno, que afectó especialmente a los bienes durables y semidurables, como vehículos y línea blanca.
La entidad también señaló dificultades para las actividades proveedoras de insumos intermedios y de materiales destinados a la construcción, en un marco de baja demanda industrial y paralización de la obra pública.
Otras mediciones privadas expusieron variaciones diferentes para junio, aunque coincidieron en reflejar una dinámica heterogénea. El Índice de Producción Industrial de Orlando J. Ferreres estimó una suba interanual del 1,4%, mientras que la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas calculó una variación de -0,1% respecto del mismo mes del año anterior.
FIEL indicó además que algunos establecimientos industriales enfrentaron interrupciones en el suministro de gas y mayores costos de combustible. La entidad vinculó esa situación con deficiencias de infraestructura y con cambios regulatorios que llevaron a grandes usuarios industriales a adquirir gas directamente de comercializadores, con precios más altos de gas natural licuado.